|
Viernes 14 de abril del 2006.
Supongo que debo desearles una feliz pascua, así que ¡Feliz pascua!
Los animales con distrés no saben mucho de las vacaciones humanas, y el trabajo aquí en el satuario para burros sigue igual de normal. El santuario es sostenido por dos gemelas, Costança y Catalina, quienes tienen un apestoso padre rico. Hace 2 años, las Cs fueron de vacaciones a Río de Janeiro y alli vieron como abusaban de los pobres burros de playa. Como tenían papi, compraron a todos lo burros y los embarcaron en primera clase para Portugal, donde abrieron este santuario en las montañas al norte de Lisboa. Costança y Catalina de verdad aman a los burros y frecuentemente los dejan dormir en su chalet. Mi alojamiento es un poco más humilde – un establo remodelado – pero es confortable y adecuado a mis necesidades. La única molestia es que tengo que ir hasta el chalet de las Cs para conectarme a internet. Mientras escribo esto, una burra gritona llamada Braga, ¡¡¡¡esta ensordeciéndome!!!!
|